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Origen de los Productos de Levadura para Nutrición Animal

Ene 13, 2026

 

Comprender el origen de la levadura y el tratamiento al que ha sido sometida —ya sea levadura primaria de panadería (cultivo aeróbico con baja concentración de sustrato y etanol, pared celular delgada y alta proteína citoplasmática), levadura de cerveza (procesos anaeróbicos moderados con mayor tolerancia etanólica y pared intermedia) o levadura de bioetanol (cultivos con elevada concentración de etanol con pared gruesa y alta resistencia al estrés osmótico)— resulta fundamental para seleccionar el ingrediente más apropiado según los objetivos nutricionales específicos (aporte proteico, modulación inmunológica, control de patógenos, salud intestinal) y el tipo de animal (rumiantes vs. monogástricos) a los que se destina.

Saccharomyces cerevisiae: El Microorganismo Base

La levadura Saccharomyces cerevisiae es la especie más comúnmente utilizada en la producción de productos para alimentación animal. Se trata de un microorganismo unicelular perteneciente al reino de los hongos, conocido por su eficiencia en fermentación, facilidad de cultivo, robustez y estabilidad genética. De entre más de 1.500 especies de levadura descritas, Saccharomyces cerevisiae es la más versátil en aplicaciones industriales y biotecnológicas, destacando especialmente en procesos fermentativos donde convierte azúcares en alcohol (etanol) y dióxido de carbono (CO₂): la producción de bebidas alcohólicas, producción de fermento para panificación y, en los últimos 20 años, en la producción de biocombustibles como el etanol, convirtiéndose en una importante fuente de nutrientes para la alimentación animal.

Es en estos procesos donde se generan biomasas de levadura que, debidamente procesadas, se convierten en ingredientes funcionales para nutrición animal.

Estructura Celular de la Levadura

La levadura Saccharomyces cerevisiae posee características propias de un organismo eucariota, compuesto por diferentes compartimentos celulares con funciones específicas:

Membrana plasmática: Una membrana citoplásmica de naturaleza lipoproteica que regula los intercambios con el medio ambiente.

Pared celular: Una estructura rígida y compleja, rica en manano-oligosacáridos (MOS) y β-glucanos, ambos clasificados como polisacáridos estructurales, además de proteínas y lípidos. Esta pared celular es el componente fundamental que diferencia a los productos de levadura según su origen de fermentación.

Citoplasma: Contiene los componentes estructurales celulares comunes, pero es especialmente importante como fuente de vitaminas del complejo B, proteína bruta y aminoácidos libres, así como lípidos, minerales y carbohidratos.

Núcleo: Envuelto por una membrana nuclear, característica que define a los organismos eucariota. Contiene el material genético (DNA) de la célula.

Distintos Orígenes de la Levadura: Procesos Industriales

La levadura para alimentación animal no se cultiva específicamente con ese fin, sino que es un subproducto directo de procesos industriales establecidos. El origen de la levadura determina sus características finales y su potencial funcional en nutrición animal.

Levadura de Panadería (levadura primaria)

En la producción de pan, la levadura es seleccionada para maximizar la multiplicación celular. Los medios nutritivos y las condiciones de fermentación se dirigen completamente hacia la mayor producción y desarrollo de la levadura. Este proceso ocurre bajo condiciones de baja concentración de sustrato y en un ambiente que demanda baja tolerancia al etanol.

Como resultado de estas condiciones moderadas, la levadura desarrolla una pared celular relativamente delgada, lo que constituye una ventaja para su utilización posterior en nutrición animal, ya que permite mayor disponibilidad de componentes citoplasmáticos y eleva el contenido proteico relativo.

Levadura de Cerveza

En la producción de cerveza, el objetivo es la multiplicación celular en sustratos más concentrados (malta y granos), bajo condiciones de tolerancia media al etanol. El proceso es más prolongado que el de panadería, exponiendo a la levadura a estrés osmótico y alcohólico intermedio. ​

La levadura se sedimenta al final de la fermentación y es recuperada como biomasa con una pared celular de grosor intermedio, resultado directo de la adaptación celular a estas condiciones moderadamente desafiantes. Este origen representa un punto intermedio entre levadura de panadería y levadura de etanol.

Fermentación de Caña de Azúcar para Obtención de Bioetanol

La producción industrial de etanol a partir de caña de azúcar representa el proceso más exigente para la levadura. El sustrato (melaza o jugo de caña de azúcar) presenta una altísima concentración de azúcares, generando un ambiente con máxima concentración de etanol y estrés osmótico extremo. La fermentación es muy rápida (aproximadamente 7 horas) para optimizar la producción de etanol.

Para sobrevivir en estas condiciones severas, la levadura engrosa y densifica su pared celular como mecanismo de autoprotección, aumentando considerablemente la concentración de polisacáridos estructurales (β-glucanos y mananoproteínas). Este engrosamiento y densificación de la pared es un fenómeno adaptativo: a mayor estrés alcohólico y osmótico, más robusta y resistente es la estructura celular que la levadura desarrolla.

La biomasa resultante presenta una pared celular mucho más robusta, gruesa y resistente, característica que se mantiene en el subproducto recuperado tras la destilación del etanol.

Diferencias en Procesos: Impacto en Características del Subproducto

La estructura de la pared celular es el diferenciador clave entre orígenes de levadura. Existe un vínculo directo entre las condiciones de fermentación, tolerancia al etanol y composición/grosor de la pared celular, que se refleja en digestibilidad y funcionalidad biológica del producto final.

La pared celular de la levadura NO es una estructura estática. Responde a las condiciones del medio: en repuesta a circunstancias adversas, la levadura es capaz de adaptarse, modificando el espesamiento de su pared como mecanismo de autoprotección. La concentración de polisacáridos en células viables es, por tanto, una consecuencia directa de la remodelación de la pared en respuesta a estrés.

Este fenómeno tiene implicaciones directas: distintos procesos de fermentación influyen determinantemente en la composición de la pared celular y, en consecuencia, en la cantidad de cada constituyente presente en el producto final.

De forma general, la pared celular de la levadura está compuesta por un 85% de polisacáridos (β-glucanos, mananos y quitina) y un 15% de proteínas, y se estructura en dos capas principales:

Capa externa (mananoproteínas – 20-23%): Compuesta por manano-oligosacáridos (MOS) responsables del reconocimiento celular e interacciones inmunológicas.

Capa interna (β-glucanos – 50-60%, quitina – 0,6-2,7%): Una red tridimensional que confiere elasticidad y estructura. Los β-glucanos comprenden moléculas lineares con aproximadamente 1.500 residuos de glucosa. La β-1,6-glucana (5% del peso seco) actúa como apoyo para la organización e integridad de la capa de mananoproteínas.

Esta diferencia en grosor y densidad de pared celular impacta directamente en la disponibilidad de nutrientes durante el paso por el tracto gastrointestinal. Una pared celular delgada permite mayor liberación de contenido intracelular; una pared celular espesa permanece íntegra más tiempo en el lumen intestinal.

Característica Levadura Panadería Levadura Cerveza Levadura Caña/Etanol
Concentración de sustrato Baja Media Muy alta
Tolerancia al etanol requerida Baja Media Muy alta
Estrés osmótico y alcohólico Bajo Intermedio Extremo
Grosor de pared celular Delgada Intermedia Espesa y densa
Digestibilidad ileal (in vitro) 80% 75% 55%

 

De Subproductos a Ingredientes Funcionales para Nutrición Animal

Una vez obtenida la biomasa de levadura del proceso industrial correspondiente, esta puede ser sometida a distintos tratamientos y procesos de fraccionamiento que generan diferentes productos especializados para aplicación en nutrición animal:

Levadura inactivada

Biomasa de levadura sometida a tratamiento térmico controlado que inactiva las células, pero preserva íntegramente la estructura celular (pared + contenido intracelular). Actúa como fuente proteica completa, aportando proteína bruta, vitaminas del complejo B, aminoácidos, minerales y energía. Es la forma más elemental de procesamiento y fue la pionera en utilizarse en nutrición animal.​

En el proceso de producción, la crema de levadura generada tras la fermentación del etanol es separada y sometida a una fermentación endógena controlada, donde la levadura consume sus propias reservas energéticas (carbohidratos), aumentando proporcionalmente la concentración de proteína celular y elevando su valor nutricional.

Posteriormente, se realiza una desalcoholización (lavado para retirada de alcohol residual), centrifugación y secado por tecnología spray-drying, que garantiza mejor uniformidad granulométrica, preservación de nutrientes y optimización de costos de producción.

Levadura autolisada

La biomasa es sometida a un proceso de autólisis controlada, donde la propia célula se autodigiere bajo condiciones específicas de pH y temperatura. La autólisis es un proceso irreversible mediante el cual enzimas endógenas rompen la pared celular, exponiendo el contenido citoplasmático mientras se preserva la funcionalidad de los componentes de pared.

Este proceso es lento y muy cuidadosamente controlado, pues debe promover la lisis de la pared celular de forma óptima: aumentando la disponibilidad de componentes citoplasmáticos y de pared sin permitir un extravasamiento excesivo que perjudique el perfil nutricional.

Paradójicamente, un proceso de autólisis bien ejecutado requiere control más severo que uno de hidrólisis, ya que exige viabilidad celular alta (células vivas) y alta concentración de células autolisadas. La autólisis ocurre únicamente cuando las células están vivas, por lo que resulta un producto de muy alta biodisponibilidad nutricional.

El producto resultante es rico en manano-oligosacáridos (MOS), β-glucanos y proteínas de elevada digestibilidad, con excelente palatabilidad por alto contenido en ácido glutámico y presenta mayor disponibilidad de nutrientes intracelulares respecto a levadura inactivada.

Paredes de levadura

Fracción purificada de pared celular únicamente, obtenida tras autólisis y centrifugación múltiple. El proceso requiere control exhaustivo para garantizar la completa extracción de la fracción soluble (citoplasma), mediante sucesivas centrifugaciones y purificación.

Constituye una fuente concentrada de β-glucanos y manano-oligosacáridos (MOS) bioactivos, con un contenido de proteína bruta inferior a 3,5% (garantizando pureza de pared). Es el producto que presenta la mayor concentración de MOS y β-glucanos funcionales entre todos los derivados de levadura.

Extracto de levadura rico en nucleótidos

La fracción citoplásmica (contenido intracelular) resultante de la autólisis, es sometida a purificación biotecnológica adicional e hidrólisis enzimática del RNA para liberar nucleótidos y nucleósidos libres.

Esta fracción es extremadamente rica nutricionalmente: proteína bruta (~48%), ácidos nucleicos (~8%), lípidos (~4%), cenizas (~8%) y carbohidratos totales (~33%), convirtiéndola en una fuente proteica no convencional de alto valor biológico.

Sin embargo, es crucial diferenciar: aunque el extracto de levadura es naturalmente rico en ácidos nucleicos, la mera lisis celular no garantiza nucleótidos libres biodisponibles. Se requiere un proceso biotecnológico adicional de extracción y purificación del RNA, acompañado de hidrólisis enzimática para obtener nucleótidos y nucleósidos libres realmente disponibles para el animal.

Conclusión

La complejidad de los productos de levadura radica en que no existe un único «producto levadura», sino una familia de ingredientes funcionales derivados de distintos orígenes (panadería, cerveza, etanol de caña) que generan biomasas con características estructurales radicalmente diferentes.

Estos subproductos pueden ser procesados de múltiples formas, originando productos específicos (inactivada, autolisada, pared celular, extracto nucleotídico) cada uno con funcionalidad nutricional y biológica diferenciada.

Comprender el origen de la levadura y el tratamiento al que ha sido sometida es fundamental para seleccionar el ingrediente más apropiado según los objetivos nutricionales específicos (aporte proteico, modulación inmunológica, control de patógenos, salud intestinal) y el tipo de animal (rumiantes vs. monogástricos) a los que se destina.

En los próximos posts desarrollaremos en detalle las características, mecanismos de acción y aplicaciones de cada uno de estos productos derivados.