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Aditivos neurosensoriales en terneros de engorde: una ayuda para proteger ingesta y rendimiento en fases de estrés

Feb 24, 2026

 

Los sistemas intensivos bovinos de producción de engorde enfrentan múltiples desafíos que comprometen el rendimiento de los terneros durante el período de engorde.

El transporte, la agrupación de animales de diferentes orígenes, la densidad elevada, las transiciones alimentarias abruptas y las condiciones sanitarias adversas generan situaciones estresantes que desencadenan respuestas fisiológicas con impacto directo sobre los parámetros productivos.

La consecuencia inmediata de estas situaciones es la reducción del consumo voluntario de alimento, la alteración de los patrones de comportamiento alimentario y, en última instancia, la disminución de la ganancia diaria de peso y el deterioro de la eficiencia alimenticia.

La investigación en nutrición animal ha desarrollado estrategias para modular la respuesta al estrés sin recurrir a intervenciones farmacológicas convencionales. Entre estas estrategias, los aditivos neurosensoriales basados en extractos vegetales específicos de la familia Rutaceae representan una aproximación innovadora que actúa sobre los circuitos cerebrales involucrados en la percepción del estrés.

A diferencia de los aditivos tradicionales que actúan exclusivamente a nivel digestivo o metabólico, estos compuestos ejercen su efecto a través del sistema olfativo, modulando la neurotransmisión serotoninérgica y modificando la respuesta comportamental y fisiológica del animal ante factores estresantes.

Mecanismo de Acción Neurosensorial: De la Percepción Olfativa a la Modulación Serotoninérgica

El fundamento científico de los aditivos neurosensoriales reside en la conexión directa entre el sistema olfativo y las estructuras cerebrales que regulan las respuestas emocionales y comportamentales. El sentido del olfato está intrínsecamente ligado al sistema límbico, denominado también «cerebro emocional», lo que permite que las moléculas volátiles percibidas a través del pienso ejerzan efectos sobre el comportamiento y la respuesta al estrés.

El mecanismo de acción se desarrolla en una secuencia de eventos neurobiológicos claramente definidos:

Percepción olfativa primaria: Las moléculas bioactivas presentes en el extracto de Rutaceae (Citrus sinensis) son percibidas por los receptores olfativos cuando el animal consume el alimento. Esta percepción no requiere digestión ni absorción intestinal para ejercer su efecto inicial, lo que diferencia fundamentalmente a estos aditivos de los suplementos nutricionales convencionales.

Transmisión de señales al sistema nervioso central: La información sensorial es transmitida directamente al bulbo olfatorio y, desde allí, a estructuras cerebrales clave incluyendo el hipocampo, la corteza prefrontal y la amígdala. Estas áreas están directamente implicadas en la memoria, la anticipación de recompensa y la regulación emocional, respectivamente.

Modulación de la neurotransmisión serotoninérgica: El efecto más significativo de estos compuestos ocurre a nivel de las neuronas serotoninérgicas. La serotonina (5-HT) es un neurotransmisor con papel modulador fundamental en prácticamente todas las funciones fisiológicas en mamíferos, incluyendo el estado de ánimo, la ansiedad, el comportamiento alimentario y la percepción del dolor. Las neuronas serotoninérgicas se localizan principalmente en los núcleos del rafe en el tronco cerebral y proyectan eferencias hacia múltiples áreas del sistema nervioso central.

Los extractos de cítricos de la familia Rutaceae ejercen efectos ansiolíticos mediante la regulación de los receptores 5-HT, manteniendo la actividad normal de estas neuronas incluso en condiciones de estrés. Esta modulación previene la cascada de eventos fisiológicos asociados al estrés crónico, incluyendo la liberación de la hormona liberadora de corticotropina (CRH) por el hipotálamo, que normalmente ejerce un efecto inhibitorio directo sobre la ingesta de alimento.

Preservación de la respuesta fisiológica y comportamental: Al mantener la actividad serotoninérgica dentro de parámetros fisiológicos, los parámetros comportamentales y metabólicos del animal no se ven alterados por las situaciones estresantes. Esta estabilización permite que el animal mantenga patrones de consumo y rumia adecuados, preserve la función inmunitaria y optimice la eficiencia de conversión alimenticia incluso en condiciones adversas.

Consideraciones Prácticas de Implementación

Dosificación y Vías de Administración

La evidencia experimental indica que la dosificación óptima del aditivo neurosensorial en terneros de engorde se sitúa en 250 g/tonelada de materia seca. Esta dosis ha demostrado consistentemente efectos significativos en múltiples parámetros sin evidencia de efecto dosis-respuesta que justifique niveles superiores.

El aditivo puede incorporarse en diferentes tipos de alimento:

  • Raciones totalmente mezcladas (TMR) en sistemas de feedlot.
  • Piensos completos en sistemas de cebo intensivo.
  • Piensos complementarios en sistemas semi-intensivos.

La galénica del producto es crítica para garantizar su efectividad. Los principios activos volátiles responsables del efecto olfativo requieren tecnologías que preserven su estabilidad durante la fabricación, almacenamiento y distribución del pienso. Las formulaciones comerciales utilizan tecnologías como la impregnación Crystalik y estructuras de polvo irregular (IPS) que garantizan tanto la estabilidad de los compuestos volátiles como la homogeneidad de mezcla en el pienso.

Estrategias de Uso Según el Objetivo Productivo

Uso estratégico en periodos críticos: Ante estrés previsible (transporte, recepción, reagrupaciones, vacunaciones, cambios climáticos), iniciar 7–14 días antes y mantener durante el evento para llegar con la respuesta serotoninérgica ya modulada y reducir el impacto fisiológico.

Recepción–adaptación: En terneros recién llegados, suplementar los primeros 45 días para proteger el arranque; el efecto suele ser más marcado en animales jóvenes y ligeros (<250 kg).

Uso continuo en todo el ciclo: La suplementación sostenida durante el engorde permite acumular beneficios en eficiencia, salud y calidad, especialmente en sistemas intensivos donde el estrés es “de fondo” (densidad, calor, manejo).

Objetivo en cebadero (España):

Optimizar la estabilidad productiva y sanitaria del lote durante las fases críticas del cebo, asegurando un buen arranque, reduciendo el impacto de eventos estresantes y manteniendo un rendimiento homogéneo a lo largo del ciclo.

  1. Arranque estable en recepción

El momento crítico se produce durante la llegada y descarga de los animales, cuando se mezclan orígenes distintos y se enfrentan a un cambio de rutina y de dieta. El uso de medidas de apoyo debe comenzar el día 0, o incluso 7–14 días antes si existe posibilidad de premezcla en origen. La duración orientativa de este apoyo es de 30–45 días.
Parámetros de control rápido y útiles: consumo de pienso por corralganancia media diaria (GMD)bajas o tratamientos veterinarios, y observación de la frecuencia y regularidad de visitas a la tolva.

  1. Amortiguar picos de estrés puntuales

Los momentos más problemáticos son las reagrupaciones, los movimientos entre corrales, las manipulaciones sanitarias (vacunaciones, desparasitaciones, recortes o curas) y los cambios bruscos de tiempo.
Se recomienda iniciar el apoyo 7–14 días antes del evento previsto, mantenerlo durante el evento y prolongarlo 7–14 días después, vigilando el consumo diario, los posibles “días de bache”, y el número de animales retrasados o la heterogeneidad del lote.

  1. Uso continuo en sistemas intensivos

En instalaciones de alta densidad o con estrés crónico (“estrés de fondo”) —por competencia en tolvas, rutinas intensas de manejo, calor de verano o largas estancias—, se aconseja mantener un uso continuo desde la recepción y durante todo el ciclo.
Indicadores clave: índice de conversión alimenticia (ICA) por lote, desviación de pesos (homogeneidad)mortalidad o morbilidad acumulada, y coste de medicación.

  1. Apoyo en cebaderos con problemas respiratorios recurrentes

Aplicable a lotes de alto riesgo, con histórico de brotes respiratorios, entradas frecuentes o mezcla continua de animales. Se recomienda un uso continuo en los lotes problema, ajustando la duración según el nivel de riesgo, habitualmente durante todo el periodo de mayor presión sanitaria.
Parámetros a seguir: pérdida de rendimiento asociada a casos clínicoscoste veterinario por cabezamortalidad y tiempo necesario hasta estabilizar el consumo.

  1. Periodos de calor o golpes de calor

Durante las olas de calor, en naves calurosas o patios con bajo confort térmico, se aconseja iniciar el apoyo 7–14 días antes del periodo esperado (si se puede planificar) y mantenerlo durante toda la ventana de calor.
Mediciones prácticas: nivel de consumoobservación del jadeo y la actividad en horas punta, y evolución de la GMD e ICA en ese periodo.

Conclusiones

Los aditivos neurosensoriales de tipo aromatizante se integran como una herramienta de apoyo al manejo y a la formulación en momentos de alta presión de estrés (recepción, reagrupaciones, calor), con el objetivo de favorecer la aceptación del alimento y un patrón de consumo más regular.

Esta tecnología aporta un enfoque diferente: actuar por vía sensorial sobre la percepción del entorno alimentario, ayudando al animal a mantener una conducta de ingestión más estable durante periodos de estrés previsible.

En la práctica, se recomienda definir un objetivo claro de uso (recepción, remezcla, verano), seleccionar la estrategia (preventiva 7–14 días antes o continua) y monitorizar indicadores operativos de cebadero (consumo por corral, regularidad de comedero, homogeneidad del lote y necesidad de intervenciones).
Las referencias completas y resultados internos están disponibles bajo petición para revisión técnica.