De la levadura al nucleótido libre: por qué cada paso del proceso importa
Cuando hablamos de levaduras en nutrición animal, muchas veces metemos todo en el mismo saco. Pero la realidad es que no todos los productos de levadura son iguales ni hacen lo mismo. Entender las diferencias puede marcar la diferencia entre gastar dinero en un aditivo o invertir en resultados reales.

Los productos de levadura no son todos lo mismo
La levadura Saccharomyces cerevisiae tiene una composición muy rica, pero dependiendo de cómo la proceses, obtienes productos completamente distintos.
Levadura autolisada: Se obtiene cuando la propia levadura rompe su pared celular mediante sus enzimas internas, liberando el contenido. Es un proceso de autólisis (de ahí el nombre) que se controla con temperatura. El resultado es un producto que aún contiene tanto la parte soluble como la insoluble mezcladas.
Pared celular de levadura: Después de la autólisis, si centrifugas y separas las fracciones, te quedas con la parte insoluble: la pared celular pura. Esta fracción es rica en beta-glucanos (30%) y mananoligosacáridos o MOS (20%). Los beta-glucanos actúan sobre el sistema inmune y tienen capacidad para atrapar micotoxinas, mientras que los MOS funcionan como una trampa para bacterias patógenas en el intestino, impidiendo que colonicen.
Extracto de levadura: Es la fracción soluble que obtienes tras separar la pared celular. Aquí está la riqueza nutricional: proteína (unos 48%), ácidos nucleicos (alrededor del 8%), lípidos, minerales y carbohidratos. Pero ojo, tener ácidos nucleicos no significa tener nucleótidos biodisponibles. Para eso hace falta un paso más.
Extracto hidrolizado con nucleótidos libres: Si al extracto le añades un proceso biotecnológico de purificación y luego lo hidrolizas con enzimas específicas, consigues liberar los nucleótidos que estaban «encerrados» en el ARN. Solo así tienes un producto estandarizado con nucleótidos realmente disponibles para el animal. Sin este paso, estás dando ácidos nucleicos que el animal tiene que descomponer por su cuenta, con un aprovechamiento mucho más limitado.

¿Qué papel juegan los nucleótidos?
Los nucleótidos son las piezas básicas del ADN y el ARN. Están formados por una base nitrogenada (adenina, guanina, citosina, timina o uracilo), un azúcar de cinco carbonos y uno o más grupos fosfato.
Todos los animales pueden fabricar sus propios nucleótidos mediante dos vías:
- Síntesis de novo: Parte de cero y construye los nucleótidos paso a paso. El problema es que es muy cara energéticamente, consume mucho ATP.
- Vía de salvamento: Recicla las bases y nucleósidos que vienen de la degradación natural de células. Esta vía es mucho más eficiente y recicla hasta el 90% de las purinas.
Aquí viene el detalle: algunos tejidos tienen capacidad limitada o nula para hacer síntesis de novo. La mucosa intestinal, las células de la médula ósea, los linfocitos y los glóbulos rojos dependen casi exclusivamente de la vía de salvamento. Si el animal no recibe nucleótidos de la dieta, estos tejidos se quedan cortos, especialmente cuando hay crecimiento rápido, estrés o desafíos sanitarios.

Beneficios de suplementar con nucleótidos
La suplementación con nucleótidos libres tiene efectos concretos que se han demostrado en distintas especies.
Salud intestinal: El intestino es una fábrica de células nuevas constantemente. Los nucleótidos aceleran la división celular y reducen la muerte celular (apoptosis) de los enterocitos. Esto se traduce en mejor estructura de las vellosidades, aumento de la longitud de las criptas y mayor proliferación celular. También inducen la producción de enzimas digestivas y mejoran la maduración del epitelio intestinal.
Sistema inmune: Los nucleótidos modulan la respuesta inmune. Mejoran la producción de anticuerpos y aumentan los títulos de vacunación, lo que hace que las vacunas sean más eficaces. La inmunidad tanto humoral como celular sale reforzada.
Microbiota y control de patógenos: Se ha visto que los nucleótidos modulan la composición de la microbiota fecal, favoreciendo los géneros beneficiosos. Esto ayuda a prevenir diarreas, especialmente en lechones.
Piel y mucosas: Los nucleótidos favorecen tasas óptimas de división celular en la epidermis, acelerando la recuperación de lesiones cutáneas y protegiendo contra daños y deshidratación. Esto puede ser especialmente útil en pollos con problemas de pododermatitis o dermatitis.
Rendimiento productivo: En ponedoras, la suplementación con 500 g/t de nucleótidos libres mejoró la tasa de postura (93% de media), el peso del huevo (63 g), la masa de huevo (58 g/ave/día) y la unidad Haugh (87,8), indicando mejor deposición y calidad proteica. En pollos, se ha reportado mayor ganancia de peso, mejor conversión alimenticia e incremento en rendimiento de pechuga. En cerdas lactantes, la suplementación incrementa la concentración de nucleótidos en la leche, mejorando la salud de los lechones.

No todo lo que dice «levadura» funciona igual
El mercado está lleno de productos que mencionan levaduras o nucleótidos, pero sin saber exactamente qué estás comprando, es difícil esperar resultados consistentes. La clave está en:
- Conocer el proceso de fabricación: ¿se ha hecho autólisis? ¿se ha separado la pared del extracto? ¿se ha hidrolizado enzimáticamente?
- Verificar las garantías analíticas: porcentaje de beta-glucanos y MOS, y, sobre todo, concentración de nucleótidos libres si lo que buscas son nucleótidos.
- Entender para qué sirve cada fracción: pared celular para inmunomodulación y control de micotoxinas; extracto hidrolizado para nucleótidos biodisponibles.
Con restricciones cada vez mayores al uso de antibióticos promotores de crecimiento, herramientas como la pared celular y los nucleótidos libres cobran más sentido que nunca. Pero solo si sabemos elegir el producto adecuado para el objetivo que buscamos.

Para saber más:
- Impact of yeast-derived nucleotides supplementation in drinking water on production performance and gut health indicators in broiler chickens
Autores: Publicado en Poultry Science, 2025
Resumen: Estudio con 480 pollos Ross 308 que evaluó la suplementación con nucleótidos derivados de levadura (90 y 180 g/100 kg) en agua de bebida durante 42 días. Los resultados mostraron mejora significativa en peso corporal al día 21, ganancia diaria promedio, morfología intestinal (altura de vellosidades), función de barrera intestinal y microbiota cecal, especialmente con la dosis más alta. Este modo de administración ofrece una alternativa práctica a la suplementación en pienso. pubmed.ncbi.nlm.nih - The composition of branched-chain amino acids modulates response to nucleotide supplementation of low-protein diets in nursery pigs
Autores: Publicado en PubMed, enero 2025
Resumen: Investigación con 160 lechones (peso inicial 5,79 kg) que estudió los efectos de nucleótidos dietéticos y aminoácidos de cadena ramificada (BCAA) en dietas bajas en proteína. Los resultados sugieren que la suplementación con nucleótidos, tras la adición de BCAA a dietas bajas en proteína cruda, confirió efectos beneficiosos adicionales sobre el rendimiento productivo y la digestibilidad de nutrientes en cerdos. pubmed.ncbi.nlm.nih - Effects of dietary nucleotide supplementation on growth performance and immune response in broilers
Autores: Publicado en Revista Brasileira de Zootecnia, octubre 2020
Resumen: Estudio que confirmó que la suplementación dietética con nucleótidos mejora la ganancia de peso corporal y el índice de conversión alimenticia de pollos de engorde de 7 a 20 días de edad. La suplementación aumentó la altura de las vellosidades (299,3 vs. 315,6 μm) y la producción de IgG sérica (4,01 vs. 4,34 mg/mL), demostrando efectos positivos sobre la morfometría intestinal y la respuesta inmune. scielo - Supplemental effects of dietary nucleotides on intestinal health and growth performance in newly weaned pigs
Autores: Publicado en PMC, octubre 2019
Resumen: Meta-análisis que demostró que la suplementación con nucleótidos dietéticos en un rango de 50 a 250 mg/kg en dietas para lechones recién destetados es beneficiosa al mejorar el rendimiento productivo. Durante las fases evaluadas, la suplementación con 50 y 150 mg/kg tendió a aumentar la ganancia diaria promedio (ADG) y aumentó significativamente el consumo diario de alimento (ADFI) en comparación con dietas sin nucleótidos. pmc.ncbi.nlm.nih


