El estrés por calor en vacas lecheras reduce la ingesta de materia seca para minimizar la producción de calor metabólico, lo que provoca menor rumia y disminución de la saliva tamponante, incrementando el riesgo de acidosis ruminal. Este riesgo se agrava por la selección de dietas con mayor proporción de carbohidratos rápidamente fermentables y menor fibra efectiva, además de cambios fisiológicos que afectan la absorción y barrera intestinal. Para prevenir la subacidosis y proteger la producción, es fundamental adaptar instalaciones con ventilación y nebulización, ajustar horarios y dieta, y utilizar moléculas sensoriales que estimulan la salivación y la rumia. La combinación integral de manejo, tecnología y nutrición sensorial avanzada ayuda a mantener la salud ruminal y la eficiencia productiva durante episodios de estrés térmico.
Esta formulación considera aspectos nutricionales y tecnológicos avalados por la investigación científica para mitigar el estrés calórico en vacas lecheras, optimizando así la producción y bienestar animal.
















