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5 errores que pueden comprometer la calidad de un buen ensilado (y cómo evitarlos)

Sep 1, 2026

La calidad del ensilado depende del proceso, no de un único factor.

Cada campaña de ensilado representa una de las inversiones más importantes del año para cualquier explotación ganadera. El cultivo se ha sembrado, fertilizado, regado y cosechado con un objetivo claro: disponer de un forraje de alta calidad que alimente al rebaño durante los próximos meses.

Sin embargo, producir un buen forraje es solo el primer paso. La verdadera calidad del ensilado depende de que ese valor nutritivo se conserve durante todo el proceso de fermentación y almacenamiento.

En la práctica, muchos problemas observados al abrir un silo tienen su origen en pequeños errores cometidos durante el ensilado. A continuación, repasamos cinco de los más frecuentes y cómo prevenirlos.

1. Cosechar demasiado pronto… o demasiado tarde

El momento de la cosecha condiciona la calidad del ensilado desde el primer minuto.

Si el cultivo se cosecha con un contenido de materia seca demasiado bajo, aumenta el riesgo de producción de efluentes y de fermentaciones poco eficientes. Por el contrario, cuando la cosecha se retrasa en exceso, la planta pierde humedad, resulta más difícil compactarla y aumenta la presencia de oxígeno dentro del silo.

En ambos casos pueden producirse pérdidas de valor nutritivo que acompañarán al ensilado durante todo el periodo de almacenamiento.

¿Cómo evitarlo?

  • Monitorizar regularmente la evolución del cultivo.
  • Determinar el contenido de materia seca antes de iniciar la cosecha.
  • Adaptar el momento de recolección al tipo de cultivo y al destino del forraje.

2. Un tamaño de picado inadecuado

El tamaño de partícula influye tanto en la conservación del ensilado como en su utilización posterior en la ración.

Un picado demasiado largo dificulta la compactación y favorece la presencia de aire. Por el contrario, un picado excesivamente fino puede alterar la estructura física del alimento y favorecer la selección de partículas en el comedero.

Encontrar el equilibrio adecuado es esencial para conseguir un ensilado bien conservado y una ración de calidad.

¿Cómo evitarlo?

  • Ajustar correctamente la picadora antes de comenzar la campaña.
  • Revisar periódicamente la longitud efectiva de corte.
  • Adaptar el tamaño de picado al contenido de materia seca del cultivo.

Las longitudes de picado indicadas deben considerarse como rangos orientativos y no como valores absolutos. La longitud óptima puede variar en función de diversos factores, como el contenido de materia seca, el tipo de cultivo, el uso de procesador de grano (kernel processor), el destino del ensilado (vacuno de leche, cebo, etc.) o las características del híbrido. Por este motivo, es recomendable adaptar estos valores a las condiciones específicas de cada explotación, siguiendo las recomendaciones del fabricante de la picadora y las guías técnicas disponibles.

3. Compactar de forma insuficiente

La compactación es uno de los factores que mayor impacto tiene sobre el éxito del ensilado.

El objetivo es eliminar el mayor volumen posible de oxígeno para favorecer un ambiente anaerobio en el que las bacterias ácido-lácticas puedan iniciar rápidamente la fermentación.

Cuando la densidad del silo es insuficiente permanecen bolsas de aire que favorecen el crecimiento de levaduras y otros microorganismos aerobios, aumentando las pérdidas de materia seca y reduciendo la estabilidad del ensilado.

¿Cómo evitarlo?

  • Distribuir el forraje en capas finas.
  • Compactar de forma continua durante todo el proceso de llenado.
  • Ajustar el peso del tractor y la velocidad de trabajo al ritmo de entrada del forraje.

4. Descuidar el sellado del silo

Un silo correctamente compactado puede perder gran parte de su potencial si el sellado no es adecuado.

La entrada de oxígeno durante el almacenamiento favorece el desarrollo de microorganismos indeseables y aumenta el riesgo de deterioro y calentamiento cuando el silo comienza a utilizarse.

El sellado debe considerarse una parte esencial del proceso de ensilado y no el último paso antes de terminar la campaña.

¿Cómo evitarlo?

  • Sellar el silo inmediatamente después del llenado.
  • Utilizar plásticos específicos para ensilado y asegurar un buen lastrado.
  • Revisar periódicamente posibles perforaciones o entradas de aire.

5. Pensar que la fermentación ocurre sola

La fermentación es un proceso biológico complejo que depende de numerosos factores: el contenido de materia seca, la disponibilidad de azúcares fermentables, la rápida eliminación del oxígeno y la actividad de las bacterias ácido-lácticas.

Cuando alguno de estos elementos falla, el proceso fermentativo puede desviarse y aumentar el riesgo de pérdidas de nutrientes, desarrollo de microorganismos indeseables o problemas de estabilidad aeróbica una vez abierto el silo.

Por ello, además de aplicar unas buenas prácticas de ensilado, muchas explotaciones incorporan inoculantes como una herramienta para favorecer una fermentación más rápida, estable y predecible.

¿Dónde encaja un inoculante?

Un inoculante no sustituye una cosecha realizada en el momento adecuado, una buena compactación o un correcto sellado del silo.

Sin embargo, sí puede integrarse dentro de una estrategia global de conservación del forraje, ayudando a optimizar la fermentación y a preservar el valor nutritivo del ensilado cuando se combina con un manejo adecuado.

En Tech Complex entendemos el inoculante como una herramienta más al servicio de un objetivo común: conservar el máximo valor del cultivo desde la cosecha hasta el comedero.

Conclusión

La calidad de un ensilado no depende de una única decisión, sino de la suma de muchos pequeños detalles.

Elegir el momento adecuado de cosecha, ajustar correctamente el picado, conseguir una buena compactación, realizar un sellado eficaz y favorecer una fermentación controlada son cinco pilares fundamentales para obtener un ensilado de calidad.

Porque un buen ensilado no es únicamente el que entra en el silo.

Es el que mantiene su valor nutritivo cuando llega al comedero meses después.

 

Si estás preparando la próxima campaña de ensilado y quieres conocer las distintas estrategias para optimizar la fermentación y la conservación del forraje, el equipo técnico de Tech Complex puede ayudarte a elegir la solución más adecuada para tu explotación.