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Bovacillus en vacuno lechero: evidencia sobre digestibilidad y eficiencia alimentaria

Oct 19, 2026

En nuestro artículo «Bacillus spp. en rumiantes lecheros: más allá del probiótico clásico» explicamos el interés de estas bacterias en la nutrición del vacuno lechero. Ahora profundizamos en una de sus aplicaciones más relevantes: el aprovechamiento de la ración. ¿Qué evidencia respalda Bovacillus y cómo podemos trasladarla a una evaluación práctica en granja?

Digestibilidad de la ración: una vía para mejorar la eficiencia alimentaria

La alimentación representa una inversión diaria en cada explotación de vacuno lechero. Elegir los ingredientes, analizar los forrajes y ajustar la ración son decisiones fundamentales para obtener una buena respuesta productiva.

Pero el trabajo del nutricionista continúa después de formular: también importa cómo aprovecha la vaca los nutrientes que consume.

Ese aprovechamiento abre una vía adicional para trabajar la eficiencia alimentaria. Y ahí es donde encaja Bovacillus, una herramienta nutricional cuya combinación de cepas de Bacillus se ha evaluado en estudios de degradación del alimento, digestibilidad y producción.

La pregunta para la explotación es concreta: ¿puede esta estrategia ayudar a obtener un mejor resultado de la ración que ya estamos suministrando?

El siguiente paso: trabajar sobre el aprovechamiento

Dos raciones con una composición similar pueden presentar diferencias en su utilización digestiva. Por eso, además de conocer cuánto almidón, proteína o fibra suministramos, interesa evaluar qué proporción de esos componentes se aprovecha.

Los estudios de digestibilidad permiten investigar ese margen de mejora. En el caso de Bovacillus, la evidencia disponible abarca desde incubaciones de alimentos en laboratorio hasta ensayos con vacas en lactación.

Cada nivel aporta información útil: el laboratorio ayuda a estudiar la degradación de los sustratos y los ensayos con animales permiten comprobar cómo responde el conjunto de la vaca.

Evidencia en alimentos y raciones utilizados en Europa

Eisner et al. (2026) evaluaron la incubación de Bacillus paralicheniformis 809 y Bacillus subtilis 810 en alimentos y raciones habituales de los sistemas lecheros europeos.

Los autores observaron una mayor desaparición in vitro de materia seca y fibra neutro detergente —FND— en los sustratos estudiados, que incluían forrajes, concentrados y raciones completas mezcladas. Estos resultados respaldan el interés de la combinación de cepas para favorecer la degradación del alimento en las condiciones del ensayo. Eisner et al., 2026.

Para el nutricionista, el interés del trabajo está en su conexión con los ingredientes sobre los que formula habitualmente. La investigación aporta una base para estudiar cómo mejorar su aprovechamiento; la respuesta productiva debe contrastarse después en animales.

De la degradación del alimento a la digestibilidad en la vaca

Juckem et al. (2025) estudiaron 64 vacas Holstein multíparas alimentadas con dietas de dos niveles de almidón, con o sin la combinación de cepas 810 y 809, identificadas en esa publicación como Bacillus subtilis y Bacillus licheniformis, respectivamente.

La suplementación mejoró la digestibilidad aparente del tracto total de la materia seca, materia orgánica, proteína bruta, extracto etéreo y FND. No se detectó un incremento significativo de producción de leche. Juckem et al., 2025.

El resultado muestra una respuesta favorable en el aprovechamiento digestivo de distintos componentes de la ración. También ayuda a definir qué debemos medir cuando incorporamos esta estrategia: los litros son una parte de la evaluación, junto con el consumo y la composición de la leche.

La eficiencia también forma parte del resultado

El ensayo de Terré et al. (2024), desarrollado con 76 vacas durante 16 semanas, evaluó directamente la suplementación con Bovacillus.

Las vacas suplementadas presentaron una mayor eficiencia expresada como leche producida por unidad de materia seca ingerida y una mayor eficiencia de utilización del nitrógeno. La digestibilidad de la materia seca mostró una tendencia favorable —P = 0,10—.

No se detectaron diferencias significativas en producción de leche, consumo ni eficiencia expresada como leche corregida por energía —ECM— por unidad de consumo. Por tanto, el beneficio observado corresponde a indicadores concretos y debe comunicarse con esa precisión. Terré et al., 2024.

Este trabajo aporta un argumento relevante para la decisión nutricional: Bovacillus cuenta con evidencia de mejora de la eficiencia alimentaria en las condiciones estudiadas, aunque la respuesta depende del indicador utilizado y del contexto del ensayo.

¿Qué puede aportar esto a tu explotación?

En conjunto, estos trabajos dan fundamento a la evaluación de Bovacillus como herramienta para mejorar la utilización de la ración. La oportunidad comercial y técnica consiste en trasladar esa evidencia a una pregunta medible en cada granja.

Para hacerlo, conviene empezar por el objetivo de la explotación. ¿Se busca mejorar la relación entre producción y consumo? ¿Evaluar el aprovechamiento de una ración determinada? ¿Comprobar si la respuesta obtenida compensa el coste de la suplementación?

A partir de ahí, una prueba bien planteada debe seguir:

  • El consumo real de materia seca.
  • La producción y los componentes de la leche.
  • La eficiencia alimentaria, definiendo cómo se calcula.
  • El peso o la condición corporal y los cambios relevantes de ración y manejo.

Estos datos permiten interpretar la respuesta con más confianza y calcular el retorno a partir del resultado observado. Una evolución favorable debe valorarse teniendo en cuenta también los días en leche, las condiciones ambientales y otros cambios que puedan influir en el lote.

Bovacillus: una herramienta para seguir avanzando en nutrición

Cuando una explotación ya trabaja con una ración bien ajustada, merece la pena explorar las estrategias que actúan sobre su aprovechamiento.

Bovacillus ofrece una opción respaldada por estudios sobre degradación de nutrientes, digestibilidad y determinados indicadores de eficiencia. Esa evidencia permite plantear su incorporación con un objetivo claro y evaluar su contribución al resultado de la granja.

En TECH-COMPLEX te ayudamos a valorar Bovacillus para tu explotación, revisar el punto de partida y definir una prueba con indicadores productivos y económicos.

Contacta con nuestro equipo técnico y estudiemos qué puede aportar Bovacillus a tu programa de alimentación.